Hoy, 21 de octubre, muchos fanáticos celebran el aniversario de Back to the Future, esa icónica película de los años 80 con Michael J. Fox que marcó toda una época. Fue divertida, innovadora y parte de la cultura pop que todavía sigue viva en la memoria de muchos.
Pero más allá de la nostalgia y la historia del “viaje en el tiempo”, hoy quiero detenerme en el título mismo: “Volver al futuro”.
Y es que, de alguna manera, quienes elegimos iniciar un camino de autoconocimiento, crecimiento personal y sanación emocional, también hacemos un viaje en el tiempo. Un viaje que nos invita a movernos entre el presente, el pasado y el futuro: desde el ahora, miramos hacia atrás para sanar lo que quedó inconcluso, lo que aún duele o permanece en la sombra… y al hacerlo, abrimos espacio para construir un futuro más consciente, más libre y más en nuestro verdadero SER!
Empezamos a regresar a ese futuro que ya existe en potencia dentro de nosotros. Ese ser que todavía no hemos encarnado del todo, pero que está esperando a que despertemos, soltemos, sanemos y recordemos quiénes somos realmente.
En ese proceso, vamos desaprendiendo lo mal aprendido, soltando creencias que no nos pertenecen, miedos que no nos definen y máscaras que nos impiden ver nuestra verdadera luz. Y a la vez, vamos aprendiendo de nuevo, esta vez desde la conciencia, desde el amor, desde la verdad.
Así, poco a poco, nos transformamos en lo que siempre estuvimos destinados a ser.
Por eso, “volver al futuro” puede tener un sentido más profundo:
– Volver a ese futuro donde vive nuestra mejor versión.
– Volver a ese futuro donde somos libres, conscientes y en paz.
– Volver al futuro que Dios soñó para nosotros.
– Y quizás, aún más profundo, volver al futuro es volver al origen.
Desde el instante mismo de nuestra concepción, ya existía en nosotros la semilla de lo que estamos llamados a ser. Pero la vida —con sus miedos, culpas, exigencias y heridas— nos fue cubriendo de capas, alejándonos poco a poco de nuestra esencia más pura. Crecimos tratando de encajar, de sobrevivir, de comprender un mundo que muchas veces nos ha desconectado de lo sagrado que habita en nuestro interior.
Sin embargo, el proceso de sanar, conocernos y despertar la conciencia, es justamente ese hermoso viaje de regreso: ir quitando una a una las capas que nos separan de nuestra verdad, para reencontrarnos con el ser luminoso, amoroso y sabio que siempre ha vivido en nosotros.
“Empezamos a aprender a desaprender lo mal aprendido, para empezar a aprender lo bien aprendido” En otras palabras.. “Dejaremos de ser yo, para convertirme en mi nuevo yo.”
Y entonces, cuando volvemos a nuestra esencia, nos reencontramos con ese futuro que estaba escrito en el alma desde el principio.
Porque trabajar en nosotros mismos, amar, perdonar, soltar y creer… es, en realidad, volver al futuro. Convertirnos hoy, en el ser que siempre fuimos destinados a ser.
“El privilegio de cada vida es convertirse en quien realmente eres.”
Carl Jung
Autora: Christa Moll



